El SYNC: lo que dice la gente y la realidad

La gente dice sencillamente memeces sobre la función Sync que desde hace años tanto el software como el hardware para DJs incorpora para que las canciones se “cuadren” (el término correcto es “acompasar”) automáticamente. Muchos aseguran que dicha función es la culpable de que existan demasiados DJs y esto perjudique al trabajo disponible y lo que se gana, de que estén mal preparados para hacer su trabajo, de que las sesiones sean aburridas o de que directamente ser DJ haya pasado de ser una profesión a ser un postureo. Hoy recopilo todas las memeces que he escuchado al respecto, y doy respuesta a cada una de ellas. El que sea sensible, que no siga leyendo.

“El sync es trampa”

Empecemos por algo bastante light, pero que refleja bastante bien el pensamiento arcaico de algunas personas. Al asumir algo como “trampa” se asume que hay unas reglas del juego y que estas se están infringiendo. Es más se asume que seguir las reglas del juego es tener que seguir haciendo lo mismo que hacía el que estaba antes que tú. Qué grave error.

En el mundo de la música, y más concretamente en la música electrónica, si hay algo que ha hecho avanzar tanto el desarrollo de la propia música como su puesta de largo –es decir, hacerla sonar en clubs– ha sido el romper las reglas, o mejor dicho, dejar de creer en que hay reglas. Si siguiéramos haciendo lo mismo que los que estaban antes que nosotros, no mezclaríamos las bases rítmicas de los temas, no haríamos scratch, no añadiríamos efectos, y de hecho no usaríamos ni la ecualización. Pondríamos una canción detrás de otra cuando esta acabara y simplemente ajustaríamos los niveles, porque eso era lo que hacían los primeros DJs. En los 70, 80 y principios de los 90 se desarrollaron tanto las técnicas que hoy en día se asumen como básicas para la mayoría de DJs, como muchos recursos tecnológicos que hoy también se asumen como necesarios en una cabina de DJ. Pero eso no quiere decir que haya que detenerse en lo que se inventó durante esos veintitantos años.

Frankie Knuckles puso una caja de ritmos a sonar junto a los platos. Era tecnología sumada a otra tecnología. Hoy se asume como normal que muchos DJs utilicen grooveboxes o un DAW al mismo tiempo que el resto de equipamiento para disparar secuencias rítmicas o melódicas que acompañan la música. John Acquaviva invirtió su dinero en que se desarrollara comercialmente Final Scratch porque se dio cuenta de que era más práctico almacenar la música digitalmente que transportarla en pesadas maletas de vinilo, hoy en día el DVS se asume como algo normal en el setup de mucha gente. Ean Golden participó en el rediseño de la Vestax VCI-100 para hacer una edición especial oficial y una propia, y en el del Traktor Kontrol S4, el primer controlador profesional comercializado por la misma empresa que desarrollaba el software con el que funcionaba. Hoy es normal que muchísimos DJs utilicen controladores integrales para sus shows con cualquier software.

¿Hay que detener el avance de la tecnología por algún motivo? Yo sólo veo que la tecnología y una forma inteligente de emplearla ha mejorado la forma de trabajar de los DJs, y esa tecnología ha llegado porque ha habido gente que no ha seguido con lo que había antes, si no que ha decidido crear su propia forma de pinchar.

“Si no sabes cuadrar dos discos no eres DJ”

Vaya esta es buena. Siempre me he preguntado en primer lugar cómo se cuadran dos discos sin romperlos, porque son redondos y para volverlos cuadrados… es broma, simplemente me hace gracia que se emplee por mucha gente el término “cuadrar” cuando musicalmente siempre ha existido el término “acompasar”, que es muchísimo más acertado. Y volviendo al tema que nos ocupa, aprender o no la técnica de acompasar canciones en vinilo, hoy por hoy creo que es una decisión personal. Ojo, yo recomiendo aprender, especialmente para tener un conocimiento amplio de la profesión y para saber trabajar con cualquier herramienta, pero no lo considero imprescindible para ser DJ a día de hoy; conozco bastante gente que en su vida ha tocado un vinilo para pinchar y sin embargo  se ganan la vida haciendo un muy buen trabajo de DJ, tanto especializados en géneros concretos como DJs todoterreno en todo tipo de clubs, fiestas y celebraciones.

Desgraciadamente esta idea parte de la antigua forma de introducirse en el sector DJ. Había muchas más limitaciones que ahora, el único medio posible para pinchar era el vinilo, con lo que había que hacer una fuerte inversión inicial en un par de platos, una mesa de mezclas y un buen puñado de vinilos. Y lo único que podías hacer con todo eso era aprender por tu cuenta cómo narices acompasar las canciones y de paso cuando ibas a un club no beber demasiado y quedarte espiando la cabina del DJ. Era un gran esfuerzo el que antes había que hacer para aprender de esa manera, tanto económico como de ingenio y destreza, y nadie escuchará jamás de mi boca el negar dicho desempeño, pero ojo, también aquellas formas de aprender traían muchas deficiencias a otros niveles, especialmente en aspectos técnicos de sonido y musicales. Pero todo aquello ya pasó, y ahora los medios por suerte son otros. Los medios digitales actuales permiten un acceso a la música mucho más sencillo y barato, y aunque se publica mucha  música de poca calidad –esta es una queja fundada y cierta– también hay muchísimas maravillas por descubrir al mundo. Ya no es obligatorio comprar vinilos, ni acompasar las canciones con el método manual, así que si no es necesario ¿por qué tiene nadie que hacerlo para demostrar que es DJ? No hay ningún órgano regulador o colegio oficial que dictamine quien es DJ o no, ni que otorgue ningún tipo de licencia profesional que permita trabajar de DJ. Le pese a quien le pese, eso a la larga lo decide el público.

“Si volvieran los vinilos y se quitara el sync desaparecerían los intrusos”

Es mi favorita. En realidad el enunciado puede variar un poco de una persona a otra, con o sin palabras malsonantes intercaladas, pero a fin de cuentas es una enmienda a la totalidad: da a entender que hay que volver a usar tecnología del siglo pasado y erradicar la actual para que unas personas desaparezcan de su puesto de trabajo y en su lugar sean puestas las que emplean aquella tecnología del pasado, puesto que es decisiva para dilucidar quién es DJ y merece el trabajo.

Me sabe mal decirlo, porque habrá quien se ofenda, pero los que esgrimen este argumento muchas veces son personas que se han quedado sin trabajo (o gana mucho menos) por no adaptarse a los medios técnicos actuales, y veces incluso a los estilos actuales. Y es más fácil muchas veces echarle la culpa a factores externos que a motivos que dependen de uno mismo.

Para empezar es bastante improbable que el vinilo vuelva como medio de trabajo para los DJs. A esta afirmación mucha gente me puede contestar con millones de enlaces a noticias donde se afirma que la venta de vinilos no deja de subir y subir, que se abren nuevas fábricas aquí y allá para soportar la demanda actual que hay de vinilos, y blah blah blah… Muy bonito todo eso, pero todo ese material de hemeroteca hace referencia a la edición de álbumes de artistas bastante populares principalmente. Las ventas en vinilo de singles y EPs de electrónica, que es lo que usan los DJs, siguen con unas ventas bajísimas. Cierto es que hoy por hoy existen sellos independientes que sólo publican electrónica en vinilo, pero son tiradas muy pequeñas, habitualmente entre 200 y 500 copias, y no les resulta precisamente fácil venderlas todas. Es un negocio bastante efímero dentro de la electrónica en el que a poca gente le va bien, y con el que simplemente un par de lanzamientos que funcionen mal mandan tu sello a un balance de pérdidas inevitable.

Aparte de las bajas ventas del formato vinilo para DJs, que está a años luz, está la propia incomodidad del formato. El vinilo pesa y ocupa mucho espacio, puede llegar a ser funcional si trabajas a nivel local, pero inviable hoy en día para los DJs que hacen mucho touring; estar cogiendo aviones cargado de vinilos es directamente un suicidio, incluso viajar en tren con ellos es incómodo. En cualquier control de seguridad revisarán tu maleta de vinilos, y correrás el riesgo de que se pierda o te la roben. Tampoco las salas y festivales hoy en día están bien preparados para pinchar con vinilo, monitores mal ubicados que producen retroalimentación, superficies de trabajo con montones de vibraciones que imposibilitan una reproducción segura, malas instalaciones eléctricas (prueba a pinchar con un Technics en un sitio con problemas de tensión y verás como se van las mezclas), además de que cuando un DJ pide platos no suelen estar en las mejores condiciones de mantenimiento. ¿Estoy dando un tirón de orejas a promotores y empresarios? Un poquito.

Más allá del asunto del vinilo está el del intrusismo, que iba enlazado en la misma memez. El instrusismo en el terreno DJ es un concepto que siempre me ha parecido directamente ridículo. Todo el mundo en algún momento es novato y tiene que abrirse paso, tiene que ser nuevo y como nuevo que será probablemente empiece a trabajar en el puesto donde quitan a otro. ¿Es por tanto un intruso? Sencillamente es un novato. El sync no le ha ayudado a llegar ahí, si le permiten pinchar es porque sabe mover una pista con la suficiente eficacia como para mantener el trabajo, y esa es la actividad principal del DJ: hacer bailar a la gente con la canción adecuada en el momento preciso. Si no sabe hacer eso, ni el sync, ni la música digital, ni ponerle droga en la bebida a su jefe lo librarán de perder el puesto. Y punto.

Mucha gente asume (por aquello de las “reglas del juego” que comentaba al principio) que un DJ debe pasar un tiempo X comprando música, practicando, debe pasar por ser el ayudante de alguien (esto es de llorar, yo lo llamo “rendir pleitesía a los carcas”) que luego le de el visto bueno a que pinche… en fin, yo lo veo chorradas. Hay gente que en muy poco tiempo es capaz de mover una pista porque sabe elegir buenos temas, sabe tener conexión con lo que necesita la gente y se lo sabe dar. ¿Son jóvenes y usan sync? Qué coño importará si lo hacen bien. ¿Te quitan el trabajo? Pues espabila, que te estarás quedando anticuado en algo. Quizá la única carencia indefendible que se le pueda achacar a alguien muy joven sea la de cultura musical, y es que sencillamente una persona muy joven en sus veinte no ha tenido tiempo material de poder investigar lo mismo que un cuarentón, eso es obvio. Pero de todos modos se nota quien tiene ganas de investigar y quién no.

Otra de las vertientes del discurso del intrusismo está en lloriquear acerca de que gente popular por otras cosas se mete a pinchar gracias al sync. Pues igual es cierto que esa gente sin sync habría tardado más en capaz de ser DJ, pero de todos modos si la gente va a las sesiones de esa persona será inicialmente en gran medida por su popularidad y no por la música que pincha. Es un público que probablemente no preferiría escucharte a ti por tu buen hacer musical, así que deja de preocuparte porque esa gente no te está “robando” público.

“El sync le quita emoción a la sesión”

Debe ser que ahora las sesiones son como la Formula 1, que mucha gente la ve a ver si se dan una hostia espectacular con los coches. Debe ser que ahora la gente va a disfrutar de una sesión por la emoción de escuchar si el DJ cabalga los temas al mezclarlos manualmente, porque no me explico otra cosa que justifique esta afirmación que ya he visto unas cuantas veces.

El público quiere escuchar la mejor música, con la mejor calidad de sonido, y mezclada de la forma más correcta posible. La gente no quiere cabalgadas ni choques de trenes, quiere una ambientación musical adecuada mientras disfrutan del baile, de la bebida, de la socialización, de la catarsis que puede llegar a producir una buena combinación de todo en su justa medida… Es una minoría la que va a una discoteca a ejercer de jurado de concurso de talentos, y normalmente son los que más se aburren pinche quien pinche y ponga lo que ponga.

Y en realidad el no tener que preocuparse de acompasar las canciones ni estar pendiente de que así sigan permite al DJ hacer otras cosas que sí aporten emoción. Está claro que no hablo de levantar las manos ni animar al público con gestos o frases chorras por el micro, me refiero a que puede estar buscando más tranquila y eficazmente el mejor siguiente tema y decidir cómo meterlo, hacer un mini mashup en directo, o jugar con fragmentos de la canción o efectos. Que sí, que todo esto en su justa medida porque si no destrozan la canción y blah, blah, blah (es que ya me veo los comentarios…).

Ante todo mucha calma

Lo siento por los ofendidos de mi texto, pero las cosas hoy en día están así. Si queréis echar a alguien la culpa de que hay demasiados DJs pensad en los responsables de marketing de algunas empresas que se han empeñado en transmitir la idea de que cualquier puede ser DJ, pero no le echéis la culpa a un avance tecnológico. Sería como si después de que alguien asesinara a otra persona con un cuchillo le echáramos la culpa del asesinato al fabricante de cuchillos; no tendría sentido. Desde luego hay malos usos del sync, gente que llega a acceder a una cabina sólo usando sync y luego en general lo hace fatal… pero amigos, esa gente no dura, y a fin de cuentas “enchufados” que han llegado a ser DJ por motivos no relacionados con su capacidad técnica ha habido siempre. No es cosa del sync.

¿Hay público que va a ver famosos que pinchan con sync? Tranquilo, ese no es tu público, o por lo menos deberías intentar que no lo fuera. ¿Hay menos emoción en una sesión con sync? No sé, creo que deberías fijarte en otras cosas, o quizá la música no sea lo tuyo, igual debes probar con deportes de riesgo.

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